Porque los pensamientos no se leen, primero se escuchan, luego se escriben, y entonces sì, se leen.

domingo, octubre 26, 2008

Cuando se hace, lo que hace mucho se solía hacer y dejó de hacerse


Para las múltiples despedidas de Mauricio y Cecilia, se hicieron muchas cosas. Sin embargo, específicamente para una de Ceci, se dio como postre pastel de Chocolate de la panadería 'El molino de Jaen'. Mentiría si dijera hace cuantos años no comía de ese pastel, pero casi les puedo asegurar que más de 15 años. Mi papá solía traer un cuarto de pastel en las noches después del trabajo, y era riquísmo. Un pastel de chocolate sencillo con betún del mismo sabor. Pero es delicioso. En fin, lo comí y un montón de recuerdos me regresaron a la memoria (además del pastel en sí). Me puse a reflexionar que otras cosas hacía que he dejado de hacer. Y recordé también que me gustaba a ir a un montón de muestras de cine y eventos culturales (no por darmelas de culto, pero siempre me ha llamado la atención la gente que ronda dichos eventos). Una amiga del trabajo ha tenido la amabilidad de mandarme los diferentes eventos culturales de la ciudad, y me he lanzado a un par de ellos.

El primero fue un festival de cine negro en el teatro alameda, donde por cierto siempre me da la impresión de estar viendo una película al aire libre, y donde además trabajé de botarga una noche interpretando al burro de Shrek por unos módicos $600 en el evento de publivoros compartiendo créditos con Rafita como Shrek y con unos cuantos trasvestis manolargas, ya que uno me nalgueó. En fin...

La película en blaco y negro era "The killing" de Kubrick (un muy joven Kubrick), y que disfruté mucho al pasarme a la constanzo a comprarme unos chocolates de crema de menta y otros de coco con nuez para acompañar la proyección.

La pasé muy bien. Regresé a aquellos tiempos en que solía ir mucho al centro, siendo a clases con Barbosa o al centro de idiomas o tiempo después a Bellas Artes a clases de dibujo. Como fuese, pasaba mucho tiempo en aquellos rumbos.

Y esta semana fui al CANTE (Centro de artes y tecnología) en la antigua peni. Le invirtieron alrededor de 900 millones de pesos, y quedó de primera (habría que ver si no le cobraron caro al gobierno, pero de quedó de primera de eso no hay duda).

Me dieron ganas de trabajar ahí a la de ya. ¿Haciendo que? no sé, artistear supongo yo. Varias personas me han dicho que sintieron mala vibra por tratarse de la carcel, para mí todo lo contrario. Me encontré al buen Crlos Tapia, fungiendo como subdirector de un área... yo creo que le mandaré el CV. En fin... en ese recinto se presentaron cortometrajes experimentales europeos. Algunos demasiado esperimentales, tal como uno en el que se presentaba a una señora y su hijo, donde ella se la pasaba escupiendole en la cara a él. Le conté alrededor de 50 escupitajos. Otro donde bailaban twist mientras citaban frases de Julio César.

Pero hubo otros que me llenaron completamente el ojo. Uno muy bien logrado llamado 'Delawere project' que hablaba de egoismo, otro de un freelancer del metro y otro de una animación de un tipo que no se sentía parte de nada, este último un tanto cuanto xenofóbico, pero bueno divertido al fin.

Para rematar, hoy agarré la bicicleta y pedalé hasta la presa de San José. No que yo hubiera andado mucho en bicicleta de niño, pero al llegar allá me dieron ganas de sacar fotos, cosa que si solía hacer, así que muy probablemente vaya la siguiente semana a seguir buscando en mis raíces algo que todavía no sé ni que es.