Porque los pensamientos no se leen, primero se escuchan, luego se escriben, y entonces sì, se leen.

domingo, abril 27, 2008

Icaro

No sé cuando es que lo pensé. Pero lo pensé. "¿De donde viene la estupidez?". Y yo creo que aquella duda provino de algún niño (y cuando digo niño, hablo de 10 años de desarrollo) de los que atendía en la tienda, y que de alguna manera no lograba entender algo tan secillo como una orden "Sientate aquí" "-¿Donde-?" "AQUI" . Y claro, no aplica exclusivamente a terceros, por que yo mismo he hecho cosas de las que después me pregunto "¿Por qué lo hice?" cuya contundente respuesta es única "Por idiota".


La verdad es que no sabía como responder la pregunta que me había planteado, pero siempre me quedó la duda.


En una de mis visitas a Samborns para comprar algún librillo que me llamara la atención, me topé con un título desafiante "El que no lea este libro es un imbécil" de un tal Oliviero Ponte. Lo tomé para analizarlo. Y en el pequeño resumen de la contraportada se describía '...un ensayo sobre la estupidez a través de 565 citas...".


Lo compré como buena víctima de la mercadotecnia y el libro no logró satisfacer mis dudas.


Esta pequeña introducción es el conector de un comentario que me llamó la atención en una conversación ayer en la noche "... si los niños no tienen suficiente proteína de entre los dos y los seis años, se quedan tontos, su capacidad de aprender ya no será igual...". La verdad es que mis conocimientos médicos a estas alturas de la vida y a siete años de distancia, no me daban para corroborar la afirmación, pero la tomé por cierta por provenir de una persona ilustrada y porque el comentario era parte de una larga letanía de un proyecto de Vegemite para San Luis y que prevenía precisamente la falta de la proteína a esta edad a través de dicho alimento.


Así pues la estupidez finalmente tenía cierta explicación.


Esto alivió de alguna forma mi coraje que tenía hacia un tal reverendo Adeliz Antonio de Carli, que en un acto de completa estólidez, decidió atarse mil globos de helio y volar por los aires al menos por 19 horas, que es que pa' recaudar fondos.


Los resultados hasta ahora son los esperados, el cura está desaparecido, y solamente se han encontrado restos de globo por aquí y por allá. "Algo anda mal", fue lo último que se le escuchó decir por la radio. Y yo creo que no era 'algo' lo que andaba mal, sino 'todo'. ¿A quién se le ocurre?. Más increíble aún ¿Qué no hubo alguna voz de sensatez que dijera 'Disculpe su mercé, con todo el debido respeto pero yo creo que es usted un pendejo a punto de hacer una pendejada".


Al parecer no la hubo, porque el padre se elevó a los cielos bendiciendo a todos aquellos que se reunieron para despedirlo entre aplausos.