Porque los pensamientos no se leen, primero se escuchan, luego se escriben, y entonces sì, se leen.

martes, diciembre 18, 2007

A mis compañeros




Hay días importantes en nuestras vidas que tenemos la facilidad de recordar. Cada quién los alberga como tesoros personales muy distintos de los de la persona que tengan al lado, pero les puedo apostar que todos recuerdan por ejemplo el día de su primer beso, el día en que supieron que santa claus no existía o los días en que han reído tan fuerte que hizo que les doliera el estómago. Estoy seguro que van a recordar también uno que otro día en el salón; alguna puntada, algún examen, algún maestro, alguna carcajada. Y hasta me puedo aventurar a decir que el día de hoy también lo van a recordar.
¿Qué tiene en especial el día de hoy? Se preguntaran, me parece que hoy, después de mucho tiempo nos hemos convertido en adultos.
Mañana nuestras responsabilidades ya no serán las mismas, mañana no podremos decir “¿quién estudió?” o “¿quién hizo la tarea?”. Nunca en nuestra existencia la frase “mañana será otro día” había adquirido tanta importancia.
Me gustaría decir que fueron cuatro años y medio de universidad, para mí personalmente fueron más.
Yo entré a esta generación como un extraño, y con el propósito de estudiar una carrera, tengo que confesar que hacer amigos no estaba dentro de mis prioridades.
Pero lo planeado no siempre sucede y en ocasiones hasta es benéfico.
Sí, acabé una carrera, pero los que yo esperaba llamar compañeros al final, ahora afortunadamente puedo llamar amigos. No sabré pues cuál es su helado favorito, o si les gusta ir al cine, o si prefieren el frío que el calor, o si les gustan las zurdas como a mí. Simplemente no sabría decirlo. Pero sé que Favela me va a explicar photoshop si lo necesito, sé que a Mariana no se le puede contar un chisme por qué ya se los sabe todos, sé que María ve la vida de una manera más fácil que todos los demás, sé que Augusto nunca me va a negar una cerveza, sé que García Garza se sonroja con facilidad, sé que Marilú va a sonreír aún y cuando se le venga el mundo encima, sé que Lizette va a llorar el primer día de clases de su niño, sé que a Omar lo van a saludar todos si se lo encuentran algún día, sé que Vallarta va a poner su negocio aún y cuando cueste un millón de pesos, sé que Oscar nos pasó la tijera diariamente por cuatro años y medio, sé que Nancy va a seguir yendo al play sin importar que tenga que trabajar al día siguiente, sé que Lizet es más grande de lo que todos creen, sé que Aída seguirá luchando por ser modelo, sé que Coche siempre tendrá algo que platicarnos, sé que Marcela tiene una madurez que todos envidiamos, sé que Jessica es escaramuza y que algún día la veré en algún evento, sé que Alejandra tiene muy claro lo que quiere y trabaja por ello, sé que Diego va a encontrar tiempo para ayudarnos si lo necesitamos, sé que a Manolo lo van a recordar por su carcajada, sé que Mena será algún día político, sé que Caro consigue lo que quiere, sé que Daniela ya conoce Estocolmo y no volverá a ir, sé que Grey Forzán ni me está poniendo atención y está pensando en otra cosa, sé que Lety pety pasa más tiempo en youtube del que hubiera pensado, sé que Shangai nos ocultó la existencia de una serpiente en su terreno para que todos fuéramos al campamento, sé que Pili nos tiene más afecto de lo que pensamos, sé que Diana tiene videos de nosotros que a lo mejor debería de borrar, sé que los que ya no están en el salón desearían estarlo y sé que en este peludo servidor pueden confiar si necesitaran algo.
En fin, sé más de ustedes de lo que hubiera esperado.
Amigos, me gustaría decirles que todo va a estar bien, que van a lograr todas sus metas, que sus vidas van a estar llenas de amor y felicidad, que no va haber problemas en absoluto, pero no puedo, la vida no es así.
Habrá algunos que no vuelva a ver y por eso antes de que eso suceda quiero dárselas. Las gracias obviamente, por que de cada uno aprendí algo y de cada uno me llevo un recuerdo.
Hace tiempo leí una frase que decía “ La generación que el mundo no cambie, es la generación que va a cambiar al mundo”. Mucha responsabilidad para unos cuantos graduados, pero les puedo decir que por lo menos a mí me cambiaron, por que la verdad estaba muy nervioso con el ceneval y ya estoy más tranquilo.
Así que les deseo, no mucha felicidad y éxito, sino un mejor y honesto “buena suerte espero que les vaya muy bien”.